lunes, 2 de junio de 2008

Reflexión Martes, 3 de junio de 2008

La búsqueda de justicia
"Vi mas debajo del sol: en lugar del juicio, allí impiedad; y en lugar de la justicia, allí iniquidad." - Eclesiastés 3:16
Acaba de terminar un juicio, y las reacciones al veredicto no podrían ser más distintas. La familia del supuesto asesino celebra la declaración de un juicio en el cual el jurado no ha llegado a un acuerdo debido a un tecnicismo legal. Mientras tanto, los dolientes padres cuya hija ha muerto se preguntan cómo puede existir un sistema de justicia que permita semejante decisión. Sollozando delante una masa de micrófonos y cámaras, exclaman: «¿Dónde está la justicia en esto? ¿Dónde está la justicia?»

Hemos visto esta escena representada en las noticias o en los programas policiales de la televisión. Instintivamente anhelamos la justicia pero parece que no la encontramos. El hombre más sabio de su tiempo, Salomón, enfrentó una frustración y decepción similares. Vio que los seres humanos imperfectos jamás podrían administrar justicia perfecta. Escribió: «Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí impiedad; y en lugar de la justicia, allí iniquidad» (Eclesiastés 3:16).

Si sólo tuviéramos a personas imperfectas en quiénes confiar, perderíamos toda esperanza. Pero Salomón sabiamente añadió en el versículo 17: «Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace».

La búsqueda de justicia sólo puede ser satisfecha confiando en el Dios que es siempre justo.

"Algún día la balanza de la justicia quedará perfectamente equilibrada."
Lectura del día: Eclesiastés 3:14-22