miércoles, 31 de diciembre de 2008

Reflexión Miércoles, 31 de diciembre de 2008


Horas y tiempos
"Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora." -- Eclesiastés 3:1
Al Reverendo Gardner Taylor se le ha llamado «el deán de la predicación norteamericana». Nacido en Louisiana, en 1918, nieto de esclavos, venció a la segregación existente en su juventud para llegar a ser el pastor de una numerosa congregación en Nueva York y un líder en la lucha por la igualdad racial. Durante seis décadas, viajó por el mundo como un predicador muy solicitado.

Sin embargo, a la edad de 89 años, la salud del Reverendo Taylor cedió y ya no pudo aceptar compromisos como orador. Le dijo a Rachel Zoll, de la agencia de noticias Associated Press: «Al principio me sentí bastante alicaído». Pero luego habló de su fe en la que «todo tiene su tiempo y todo tiene su hora y tenemos que ver cuándo se da cada momento de la mejor manera que podamos y encontrar lo positivo en cada situación».

En un esfuerzo por enfrentar los desafíos de la vida, a menudo nos volvemos a las palabras de Salomón: «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora» (Eclesiastés 3:1). No obstante, no tenemos reparos en admitir que preferiríamos reír que llorar, bailar que endechar, y buscar que perder (vv. 4,6).

Pero sabemos que al aceptar las lecciones y las oportunidades de todo tiempo que se nos presenta, encontramos que «Dios es nuestro amparo y fortaleza» (Salmo 46:1).

Sea cual fuere el tiempo en que nos encontremos, siempre es momento de confiar en Él.

"Cualquiera que sea la época en la vida, la actitud es lo que marca toda la diferencia."
Lectura del día: Eclesiastés 3:1-8

martes, 30 de diciembre de 2008

Reflexión Martes, 30 de diciembre de 2008


Sin nada que temer en el Año Nuevo
"No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú." -- Isaías 43:1
Horas antes de la llegada del 2007, algunos amigos nuestros en el Reino Unido estaban a bordo de su embarcación, esperando la llegada del año nuevo, cuando se desató una violenta tormenta. Pero pudieron enviarnos esta nota tranquilizadora: «Nosotros, John y Linda, estamos sentados a bordo del buen barco Norna y felices de decir que nos encontramos a salvo . . . El viento tiene una fuerza de tormenta de grado diez [48–55 nudos]. Esperamos que todos ustedes tengan un feliz y próspero año nuevo».

Los discípulos de Jesús también se toparon con una experiencia tormentosa. Estaban en el Mar de Galilea cuando se levantó una tormenta de viento (Marcos 6:48). La tormenta era tan violenta que, a pesar de ser pescadores experimentados que conocían bien el lago, temieron por sus vidas. Pero Jesús fue caminando hacia ellos y les salvó.

Nadie puede predecir con certeza cuán tormentoso será el año nuevo. Sabemos, sin embargo, que todos enfrentaremos tormentas. Pero los que somos de Jesús tenemos nuestro futuro fuertemente amarrado a Él. Jesús, quien no nos falló en el pasado, no nos fallará en el futuro.

Lewis Edgar Jones describió acertadamente nuestra situación en su antiguo himno:

Anclado estoy en Jesús, en las tormentas de la vida valiente seré;
Anclado estoy en Jesús, ni viento ni ola temeré.
Anclado estoy en Jesús, pues Él tiene poder para salvar;
¡Anclado estoy a la Roca de los Siglos!

¿Cómo capearás las tormentas del año nuevo? Si estás anclado en Jesús, nada tienes que temer.

"La fe en Cristo nos mantendrá firmes en el tormentoso mar del cambio."
Lectura del día: Marcos 6:45-52

lunes, 29 de diciembre de 2008

Reflexión Lunes, 29 de diciembre de 2008


Corazones y banjos
"¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en ti?" -- Salmos 85:6
Para poder pagarme mis estudios en la universidad enseñaba a tocar el banjo de cinco cuerdas en una tienda de instrumentos de música. El empleo me brindó la oportunidad de comprarme un instrumento nuevo y de calidad profesional a casi la mitad de precio.

Eso fue hace más de 30 años y ese banjo me ha acompañado en mis esforzados viajes ministeriales por todo el mundo. Pero a pesar de su excelente manufactura, finalmente llegó el momento en que necesitaba ser restaurado. Un maestro restaurador señaló cómo las imperfecciones habían desgastado el banjo. Tenía la confianza de que su reparación daría como resultado que el instrumento sonara mejor que cuando estaba nuevo.

No quedé decepcionado. La acción sobre las cuerdas y la claridad del sonido son asombrosamente superiores a su condición original cuando compré el instrumento.

De alguna manera, nuestras vidas son como instrumentos musicales hechos «para alabanza de la gloria de [la] gracia [de Dios]» (Efesios 1:6). Pero, con el tiempo, la vida nos agota. Nuestros corazones piden renovación a gritos. El salmista oró: «¿No volverás a darnos vida?» (Salmo 85:6). La palabra hebrea para volver a dar vida no sólo significa «restaurar y refrescar», sino también «reparar».

Es vital que sometamos nuestras almas al toque restaurador del Maestro. ¿Por qué no separar algún tiempo para el retiro espiritual, y pedirle al Señor que repare tu corazón?

"El tiempo en el servicio a Cristo requiere de un momento de descanso para la renovación."
Lectura del día: Salmos 85:1-7

domingo, 28 de diciembre de 2008

Reflexión Domingo, 28 de diciembre de 2008


Alimento para el alma
"Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón." -- Jeremías 15:16
Salir a hacer la compra con mi esposa, Martie, es como asistir a un seminario sobre nutrición. A menudo cojo una caja de algo que tiene buen aspecto, y ella dice: «Mira la etiqueta, ¿tiene grasas no saturadas? ¿cuántas calorías tiene? ¿y qué del índice de colesterol?» Tengo que confesar que, si ella no fuera como el policía de nutrición en mi vida, ¡yo estaría como la ballena Willy!

Más importante que hacer buenas elecciones en la tienda de comestibles es pensar cuidadosamente acerca de la comida que digerimos para nuestra alma. Me encanta el versículo que dice: «Fueron halladas tus palabras, y yo las comí» (Jeremías 15:16).

Cuando leemos la Palabra de Dios, tenemos que hacer algo más que tacharlo de nuestra lista de cosas por hacer. Tenemos que leerla para digerirla. La absorción lenta y seria de la Palabra de Dios con una reflexión en silencio sobre sus implicaciones es altamente nutritiva. Sus Palabras proveen todos los ingredientes que necesitamos para desarrollarnos espiritualmente:

• Una conexión directa con el Sustentador de nuestra alma.

• Alimento para el cerebro que nos hace sabios y nos da discernimiento.

• Un chequeo diario que revela la condición de nuestros corazones.

• Medicina preventiva que nos impide pecar.

• Una ducha espiritual de paz, esperanza y consuelo.

Come la Palabra de Dios. ¡Es una fiesta espiritual!

"La Biblia contiene todos los nutrientes para un alma saludable."
Lectura del día: Salmos 19:7-14

sábado, 27 de diciembre de 2008

Reflexión Sábado, 27 de diciembre de 2008


Con deficiencia de sentimientos
"Busqué a Jehová, y él me oyó." -- Salmos 34:4
Margarita no siente que Dios la ama. Recibió a Jesús como su Salvador hace varios años y tiene la confianza de que ha sido perdonada y que pasará la eternidad con Él. Cree en lo que Dios dice en Su Palabra, pero también le gustaría sentirse amada.

Sus amigos le dan lo que ella considera una respuesta preparada: «¡No se trata de sentimientos! Tan sólo cree y los sentimientos vendrán después». Ella dice: «Muy bien, pero, ¿cuándo es después?» Ella cree que tiene «carencia de afecto».

Dios nos creó a Su imagen para tener emociones, así que el anhelo de sentirse amado es auténtico y bueno. Una manera en que muchos de nosotros percibimos que se nos ama es cuando alguien nos habla y nos escucha.

Dios también provee para esas necesidades en nuestra relación con Él. Habla a nuestro corazón por medio de Su Palabra (Hebreos 4:12) y quiere que nos desahoguemos con Él por todo (Salmo 62:8), incluso en lo referente a nuestro anhelo de sentir Su amor. Además de una relación con Él, Dios nos da aliento, vestido, comida y techo a diario. Al igual que el salmista, podemos encontrar que Dios es nuestra «roca» y nuestro «refugio» cuando confiamos en Él (vv. 2,7).

Dios nos ama. Hoy caminamos por fe. Un día, cuando estemos en Su misma presencia, nunca más tendremos carencia de afecto.

"Saber que Dios nos ama es producto de nuestra fe; sentir Su amor por nosotros es producto de nuestra relación con Él."
Lectura del día: Salmos 62

viernes, 26 de diciembre de 2008

Reflexión Viernes, 26 de diciembre de 2008


Él te puede sacar de ello
"Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado." -- 1 Reyes 19:12
Casi todo el mundo en algún momento de su vida se verá afectado por la depresión, ya sea la suya propia o la de otra persona. Algunas señales y síntomas comunes de la depresión incluyen sentimientos de desesperanza, pesimismo, falta de valía e impotencia. Aunque no podemos decir con certeza que los personajes bíblicos experimentaron depresión, podemos decir que algunos sí mostraron una profunda sensación de abatimiento, desaliento y tristeza que va unida a la impotencia personal y a la pérdida de significado y entusiasmo por la vida.

Elías es uno de los personajes bíblicos que encaja en esta descripción. Después de derrotar a los profetas de Baal, recibió una amenaza de muerte de parte de Jezabel. Su esperanza se hizo añicos y el abatimiento hizo presa de él. ¡Quería morirse! Dios ayudó a Elías a lidiar con su abatimiento de varias maneras. El Señor no le reprendió por sus sentimientos sino que envió a un ángel para suplir sus necesidades físicas. Luego, el Señor se reveló y le recordó a Elías que Él estaba obrando en silencio en medio de su pueblo. Acto seguido, renovó la misión de Elías dándole nuevas órdenes. Finalmente, Dios le recordó a Elías que no estaba solo.

En nuestros momentos de desaliento, ¡recordemos que Dios nos ama y desea sacarnos de esa situación para llevarnos a un lugar donde recibamos una visión renovada de Él mismo!

"Los débiles, los indefensos y los desalentados están al cuidado especial del Pastor."
Lectura del día: 1 Reyes 19:1-12

jueves, 25 de diciembre de 2008

Reflexión Jueves, 25 de diciembre de 2008


Un regalo de lo más espléndido
"Por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos." -- 2 Corintios 8:9
Tengo un viejo pedazo de yeso en mi escritorio que proviene del antiguo sitio del Herodium en la tierra de Israel. Me recuerda la humildad de nuestro Señor Jesús.

El Herodium era una espléndida residencia que servía de palacio de verano al rey Herodes, una suntuosa villa con opulentos apartamentos amueblados para la familia real y sus invitados. Presumía de un baño romano con pozas de agua caliente y frías, rodeadas por jardines con columnatas.

Se dice que Herodes construyó su palacio para conmemorar una victoria en batalla, pero, conociendo la ambición egoísta de este rey, es posible que tuviera otro propósito en mente. Algunos han conjeturado que, a pesar de haber inquirido de los escribas (Mateo 2:4-6), Herodes sabía acerca de la predicción de Miqueas de que el Mesías de Israel nacería en Belén. Puede que haya querido que el Rey de Israel naciera en su palacio.

Sin embargo, el plan del Padre era que nuestro Señor no naciera en un castillo sino en una cueva. Fue en un humilde pesebre donde nació el pequeño Señor Jesús.

Esta es la gracia de nuestro Señor Jesucristo. «Por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos» (2 Corintios 8:9). Este es el regalo de la espléndida salvación —de todos los regalos, el más grande que tú y yo jamás recibiremos.

"La bondad y el amor de Dios se encarnaron en Belén."
Lectura del día: Miqueas 5:2-6

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Reflexión Miércoles, 24 de diciembre de 2008


Navidad en Tokio
"Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo anuncio." -- Hechos 17:23
La Nochebuena del 2003, el célebre pintor Makoto Fujimura se reunió con otros artistas para una fiesta en el Museo Sato en Tokio. Muchos habían donado sus obras para una exhibición de beneficencia y recaudar fondos para los niños en Afganistán. Después de la cena, el Sr. Fujimura, un apasionado cristiano que vive en Nueva York, compartió algunas palabras acerca del verdadero significado de la Navidad y la oportunidad que ellos tenían como artistas de crear obras para ayudar a traer esperanza al mundo.

Al reflexionar en dicho evento, Fujimura escribió: «Esa noche en Tokio, estaba convencido de que Jesús se había invitado a Sí mismo para estar entre creadores de arte que puede que ni siquiera conozcan Su nombre. Sospecho que algunos de estos artistas ya han percibido Su presencia en sus estudios mientras trabajan para crear paz por medio de sus pinturas. Todos los regalos de creatividad, como los de los reyes magos [la estrella], apuntan directamente a un establo en Belén».

Pablo escribió que Dios está obrando entre personas de todas las naciones «para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos» (Hechos 17:27-28).

Debemos estar alertas a la presencia del Señor donde menos esperemos verle. Puede que Jesús se invite a Sí mismo a cualquier fiesta de Navidad. Después de todo, es Su cumpleaños.

"Esta Navidad, mantente alerta a la obra y la presencia de Jesús."
Lectura del día: Hechos 17:22-34

martes, 23 de diciembre de 2008

Reflexión Martes, 23 de diciembre de 2008


El hombre invisible
"Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz." -- Hebreos 12:2
Cuando era niño, me fascinaba el libro El Hombre Invisible. El personaje principal jugaba una versión elaborada del escondite, manteniéndose justo fuera del alcance de simples mortales que habían recibido la «maldición» de una naturaleza visible. Para tener una presencia física, usaba ropas y envolvía su rostro con vendas. Cuando era momento de escapar, simplemente se lo quitaba todo y desaparecía.

Me pregunto si tenemos ideas similares acerca de nuestro Dios por el hecho de que no podemos verle. Sentimos que está más allá de nuestro alcance y lo expresamos en canciones como este himno, uno de mis favoritos:

Inmortal, invisible,

todo sabio Dios,

En luz inaccesible

A nuestros ojos oculto.

Percibimos que Dios está distante, lejos, oculto, y que es inaccesible. Pero necesitamos a un Dios que sea accesible y nos preguntamos cómo tener una relación significativa con Él.

Nunca comprenderemos totalmente cómo es Dios. Pero Él mismo se ha hecho accesible a nosotros. En parte, esa es la razón por la que vino Jesús; para «mostrarnos al Padre» (Juan 14:8) y acercarnos a Él, porque «Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación» (Colosenses 1:15).

Nuestro Dios es un Dios invisible, más allá de nuestra limitada comprensión. Felizmente, Jesús vino a mostrarnos cuán cerca está Él de nosotros en realidad.

"La presencia de Dios con nosotros es el mayor regalo que nos ha dado."
Lectura del día: Juan 14:5-20

lunes, 22 de diciembre de 2008

Reflexión Lunes, 22 de diciembre de 2008


Deseo de diciembre
"Y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz de sol, porque Dios el Señor los iluminará." -- Apocalipsis 22:5
Diciembre es un mes en el que la gente celebra milagros. La tradición judía de la Janucá —la fiesta de las luces— conmemora el momento en el que una pequeña cantidad de aceite duró ocho días y mantuvo encendida la luz en el templo sin extinguirse. Y la Navidad celebra la venida de la «Luz del mundo», Dios en forma humana, Jesús.

Generalmente se piensa en un milagro como algo que contradice la naturaleza. Pero un verdadero milagro es el poder sobrenatural de Dios que se introduce en nuestro mundo de una manera que contradice las leyes de la física tal y como las entendemos.

Parece que en diciembre hay más entre nosotros que están dispuestos a abandonar la incredulidad y abrigar la posibilidad de que la «naturaleza» no es la autoridad final. Incluso los no religiosos anhelan milagros. En lo más profundo, todos quieren creer que la oscuridad, la enfermedad y la muerte pueden ser derrotadas.

Tal vez lo más maravilloso acerca de los milagros es que representan la naturaleza de Dios de hacer lo sobrenatural. Los capítulos finales de las Escrituras nos aseguran que este «deseo de diciembre» de que todos estén bien se hará realidad: «Y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor» (Apocalipsis 21:4). Un día, Dios pondrá fin al gobierno antinatural de Satanás e iniciará Su reinado justo como el legítimo Soberano del universo.

"Un milagro no necesita de explicación para los que creen en Dios; para aquellos que no creen, no hay explicación suficiente."
Lectura del día: Apocalipsis 22:1-5

domingo, 21 de diciembre de 2008

Reflexión Domingo, 21 de diciembre de 2008


¿Qué niño es éste?
"He aquí éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, ...para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones." -- Lucas 2:34-35
Uno de los villancicos navideños más queridos fue escrito en 1865 por William Dix, un inglés que administraba una compañía de seguros marítimos y a quien le encantaba escribir himnos. Al compás de la melodía inglesa «Greensleeves» («Mangas Verdes»), algunas versiones usan la segunda mitad del primer verso como coro para los demás:

El es el Cristo, el Rey,

Pastores, ángeles cantad;

Venid, venid a él,

al hijo de María.

Pero en otras versiones, cada estrofa es única. El segundo verso, el cual rara vez se canta hoy, ve más allá del pesebre, hacia la cruz:

¿Por qué en humilde establo así

El niño es hoy nacido?

Por todo injusto pecador

Su amor ha florecido.

Traed ofrendas en su honor

El rey como el labriego,

Al Rey de reyes, Salvador,

Un trono levantemos.

Simeón le dijo a María. «He aquí, Éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu misma alma) para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones» (Lucas 2:34-35).

El Niño de la Navidad vino a ser nuestro Salvador. «Gozo, Cristo ha nacido, el hijo de María».


"El nacimiento de Cristo trajo a Dios hacia el hombre; la cruz de Cristo lleva al hombre hacia Dios."
Lectura del día: Lucas 2:25-35

sábado, 20 de diciembre de 2008

Reflexión Sábado, 20 de diciembre de 2008


¡Aleluya!
"Yo se que mí Redentor vive." -- Job 19:25
El compositor Jorge Federico Haendel estaba en la bancarrota cuando en 1741 un grupo de organizaciones de caridad de Dublín le encargó componer una obra musical. Era para un acto de beneficencia en el que se recaudarían fondos para liberar a hombres de la cárcel por deudas. Aceptó el encargo y se entregó sin desmayo a su composición.

En tan sólo 24 días, Haendel compuso la famosa obra maestra El Mesías, la cual contiene «El Coro del Aleluya». Durante ese tiempo, jamás salió de su casa y a menudo estuvo sin comer. En algún momento, un sirviente lo encontró gimiendo sobre las partituras que estaba elaborando. Al narrar su experiencia, Haendel escribió: «Si estaba en mi cuerpo o fuera de mi cuerpo cuando lo escribí, no lo sé. Dios lo sabe». Posteriormente también dijo: «Creo que vi a todo el cielo delante de mí y al mismo gran Dios».

Cada vez que lo escucho, «El Coro del Aleluya» conmueve mi alma, y estoy seguro que la tuya también. Pero asegurémonos de hacer más que tan sólo admirarnos ante dicha música magnífica. Abramos nuestros corazones con fe y adoración al Mesías prometido en el libro de Isaías (Isaías 9:1-7). Él ha venido a nosotros en la persona de Jesucristo para ser nuestro Salvador. «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro» (v. 6).

"El Regalo más elevado de Dios despierta nuestra más profunda gratitud."
Lectura del día: Isaías 9:1-7

viernes, 19 de diciembre de 2008

Reflexión Viernes, 19 de diciembre de 2008


¿Ya no hay pilas?
"Para que sepís cual es la esperanza a que él os ha llamado, ...cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos." -- Efesios 1:18-19
Mi nieto de dos años estaba fascinado con la burbujeante laguna de barro, resultado de la actividad geotérmica en Rotorua, Nueva Zelanda. Al avanzar hacia otro punto y ver que no había ninguna burbuja allí, el pequeño observó. «¿Ya no hay pilas?» ¡Estaba tan acostumbrado a sus juguetes electrónicos que incluso pensó que los fenómenos naturales también funcionaban con baterías!

Los cristianos pueden cometer un error similar; recurren a su propio insignificante poder para vivir vidas rectas; pero los elevados estándares morales y éticos de un Dios santo demuestran que es imposible estar a su altura. El resultado es que nos convertimos en cristianos sin gozo, sin esperanza, cargados y derrotados.

La oración de Pablo por los creyentes en Éfeso fue que «se alumbraran los ojos de su entendimiento; para que sepan cuál es la esperanza a que Él los ha llamado . . . y cuál la supereminente grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos» (Efesios 1:18-19). Él quería que vieran que el poder que estaba disponible para ayudarles a vivir vidas que honraran a Dios es el mismo poder que «operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales» (v. 20).

El poder de vivir según los estándares de Dios sólo viene cuando nos conectamos a su poder inextinguible. ¿Cómo lo hacemos? Buscando su rostro a diario y pidiéndole que nos llene con Su Espíritu Santo.

"La Luz del Mundo nunca sufre de apagones."
Lectura del día: Efesios 1:15-23

jueves, 18 de diciembre de 2008

Reflexión Jueves , 18 de diciembre de 2008


Pedrito en el desierto
"Pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la hoyeron." -- Hebreos 4:2
En los años 60, un popular trío de cantantes popularizó una canción llamada «Pedrito en el Desierto». La balada cuenta la historia de un sediento vaquero que está cruzando el desierto y encuentra una bomba de agua manual. A su lado, Pedrito en el Desierto ha dejado una nota instando al lector a no tomar del jarro que está escondido allí sino que use su contenido para alimentar el surtidor.

El vaquero resiste la tentación de tomarse la jarra y usa el agua según las instrucciones de la nota. En recompensa a su obediencia, recibe una abundancia de agua fría y refrescante. Si no hubiese actuado con fe, sólo habría tenido para beber una jarra de agua tibia que no le habría satisfecho.

Esto me recuerda el viaje de Israel por el desierto. Cuando la sed del pueblo se hizo agobiante (Éxodo 17:1-7), Moisés buscó al Señor. Se le dijo que golpeara la roca de Horeb con su vara. Moisés creyó y obedeció y el agua salió a borbotones de la piedra.

Triste decirlo, Israel no seguiría el ejemplo de fe de Moisés con constancia. Al final, «no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron» (Hebreos 4:2).

Algunas veces, la vida puede parecer como un árido desierto. Pero Dios puede saciar nuestra sed espiritual en las circunstancias más increíbles. Cuando por fe creemos en las promesas de la Palabra de Dios, podemos experimentar ríos de agua viva y gracia para nuestras diarias necesidades.

"Sólo Jesús, el Agua Viva, puede satisfacer nuestra sed de Dios."
Lectura del día: Éxodo 17:1-7

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Reflexión Miércoles, 17 de diciembre de 2008


Descubrimiento
"Pero Dios nos la reveló a nosotros por el espíritu." -- 1 Corintios 2:10
¡Imagina la mañana de Navidad sin papel de regalo! El gozo duraría poco, por cuanto gran parte de la emoción es la expectativa de descubrir lo que hay en el paquete.

Aparentemente, Dios nos creó con un dispositivo de funcionamiento «normal» que hace que disfrutemos el proceso de descubrimiento, porque encontrar algo a menudo es más emocionante que tenerlo. Después de todo, esa es la razón por la que envolvemos los presentes.

Muchos pasajes en las Escrituras hacen alusión a este concepto. En Proverbios leemos lo que dice la sabiduría: «Me hallan los que temprano me buscan» (8:17). Y el profeta Jeremías escribió acerca del Señor: «Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón» (29:13).

Dios pudo haber revelado toda la verdad a todas las personas desde el mismísimo principio, pero eligió revelarse gradualmente (1 Corintios 2:7-8). Tal vez esa sea la razón por la que valoramos más las cosas cuando tenemos que buscarlas y esperarlas.

Dios no está jugando cruelmente al escondite con nosotros. Nos está permitiendo que disfrutemos del proceso de descubrir quién es Él y qué es lo que planea para el universo.

Así que no te desalientes por lo que no sabes acerca de Dios. Emociónate con desenvolver todo lo que todavía queda por descubrir.

"El regalo de Dios de Sí mismo para nosotros es un presente que siempre estaremos desenvolviendo."
Lectura del día: 1 Corintios 2:6-16

martes, 16 de diciembre de 2008

Reflexión Martes, 16 de diciembre de 2008


La tarea permanece
"No tendrá temor de malas noticias; su corazón esta firme, confiado en Jehová." -- Salmos 112:7
Nuestra vida siempre había sido bastante sencilla. Cuando mi esposa y yo nos casamos, no buscábamos riqueza ni fama, sino tan sólo una manera de glorificar a Dios con lo que fuera que él nos mandase hacer. Ese propósito se mantuvo claro en todos los campos de nuestra vida. Cuando nuestros hijos crecieron y yo comencé a trabajar en Ministerios RBC, nuestra meta seguía centrándose en glorificar a Dios.

Pero luego, en el 2002, recibimos la peor de las malas noticias. Nuestra tercera hija, Melissa, de 17 años, partió inesperadamente al cielo. De repente, nos vimos forzados a reconsiderar las cosas. ¿Podríamos, en nuestra nueva condición de padres desconsolados, encontrar todavía una manera de glorificar a Dios? ¿O acaso estas circunstancias insoportables alterarían nuestra perspectiva y nuestra meta?

Hemos pasado mucho tiempo meditando en esa pregunta. Sería fácil dejar de confiar, servir y mostrarles a otros el camino hacia Dios cuando aquel a quien le has encomendado tus hijos permite que uno de ellos parta. Pero las palabras del salmista nos mostraron el camino. Él dijo que la persona que teme a Dios «no resbalará jamás; . . . su corazón está firme» (Salmo 112:6-7). Y también nosotros —y tú, sin importar lo que estemos enfrentando— podemos continuar «firme[s], confiado[s] en Jehová».

Incluso ante «malas noticias» la tarea permanece: Glorifica a Dios.

"La confianza a través del sufrimiento trae consigo el triunfo sobre la tristeza."
Lectura del día: Salmos 112

lunes, 15 de diciembre de 2008

Reflexión Lunes, 15 de diciembre de 2008


Jamás nos decepciona
"Ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés sus siervo, ha faltado." -- 1 Reyes 8:56
Como ávido fanático del béisbol, mi equipo favorito son los Cachorros de Chicago. Lo interesante acerca de ser un aficionado de los Cachorros es que el equipo sabe cómo defraudarnos. No han ganado una Serie Mundial desde 1908. Y si bien a menudo tienen un comienzo muy prometedor al inicio de la temporada, al final generalmente decepcionan a sus leales fanáticos. Un aficionado acérrimo dio en el clavo cuando dijo. «¡Si no nos decepcionaran, no serían nuestros Cachorros!»

¡Demos gracias que Dios no es como los Cachorros! Podemos contar con Él. Él no nos decepcionará al final. Él siempre cumple Sus promesas y Su Palabra brinda consuelo, esperanza y sabio consejo que nunca falla.

Cuando el rey Salomón dedicó el templo, dio fe del hecho de que Dios no había defraudado a Su pueblo: «Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que Él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado» (1 Reyes 8:56).

Miles de años después, aquellas palabras siguen siendo ciertas. Y mejor aún, somos herederos de la mayor de todas las promesas cumplidas de todos los tiempos: ¡Jesús! Cuanto más Le conoces, tanto más cautivante Él se hace.

Así que, si estás buscando a alguien que no te decepcione, ya no busques más. ¡Jesús jamás falla!

"¿Buscas a alguien que no te decepcione? Mira a Jesús."
Lectura del día: 1 Reyes 8:54-61
 
En una nota personal:

Mi hermana, mi hermano y yo agradecemos todas las expresiones de amor y cariño recibidas de ustedes durante estos últimos días en el sepelio de mi padre. Mi Padre ya está descanzando en los brazos de su Señor y no sufre más. Agradezco todas sus oraciones por que sé que Dios en su misericordia oyó todas y cada una de ellas. Quedo eternamente en deuda con ustedes. Les amo en el amor de ese Cristo glorificado. Dios derrame su bendición abundantemente sobre ustedes.

En Cristo,
Che Manuel y familia

domingo, 7 de diciembre de 2008

Reflexión Domingo, 7 de diciembre de 2008


Come este pan
"Pero tú, oh Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será el gobernante de Israel, cuyo origen es antiguo, desde los días de la eternidad." -- Miqueas 5:2
La Navidad no es la época del año en la que nuestros pensamientos naturalmente se vuelven hacia la Última Cena —o lo que los judíos llaman la Pascua. Pero esa Pascua en particular es de importancia crítica para la Navidad. Después de partir el pan y dárselo a Sus discípulos, Jesús dijo, «Tomad, comed; esto es Mi cuerpo» (Mateo 26:26). Partir el pan era una parte tradicional de la Pascua, pero añadir «esto es Mi cuerpo» era una separación asombrosa de la liturgia familiar. Los discípulos seguramente se sintieron desconcertados.

Posteriormente, el significado se hizo claro. Jesús nació en Belén, cuyo nombre significa «casa de pan». Él fue puesto en un pesebre —un comedero. Una vez Él dijo, «Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que Yo daré es Mi carne» (Juan 6:51).

El profeta Miqueas indicó que alguien nacido en Belén gobernaría sobre Israel (5:2). Pero, hasta que vino Jesús, nadie se dio cuenta del carácter único de este Reino. El gobierno de Cristo no se le impondría a nadie; se impartiría a aquellos que aceptaran esta nueva ciudadanía.

Al cantar los villancicos de Belén, recordemos que el Rey niño enviado del cielo vino para que pudiéramos «comer este pan» y participáramos de Su naturaleza divina.

"Sólo Cristo, el Pan vivo, puede satisfacer nuestra hambre espiritual."
Lectura del día: Mateo 26:20-30

sábado, 6 de diciembre de 2008

Reflexión Sábado, 6 de diciembre de 2008


Un compromiso a caminar
"Camino, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios."
Algo que me impresiona acerca de mi esposa es su compromiso a caminar entre dos y cuatro veces a la semana por, al menos, una hora. Ya sea que llueva, nieve, granice o brille el sol, mi esposa se cubre o se descubre (dependiendo del clima), se pone música para escuchar con auriculares y se va a caminar por toda nuestra comunidad.

El compromiso de mi esposa a caminar me recuerda a un hombre llamado Enoc. Génesis 5:18-24 es un corto párrafo acerca de su vida y brilla como un diamante en medio del registro terrenal de muertes. En un argumento donde las campanas funerarias tocaban su triste tonada («y murió» se repite ocho veces en el capítulo), hay un rayo de esperanza —Enoc caminó con Dios.

¿Qué significaba para Enoc caminar con Dios? Describe la íntima comunión de Enoc con Dios, como si literalmente caminara a Su lado. También se refiere a la obediencia inquebrantable de Enoc a Dios en medio de una cultura corrupta. Dios recompensó la fidelidad de Enoc llevándole al cielo mientras todavía estaba vivo. La muerte no tendría la última palabra en la creación de Dios.

El caminar de Enoc con Dios nos recuerda que es posible que todos nosotros disfrutemos de una comunión íntima con el Señor. Comprometámonos a caminar fielmente con Él cada día.

"Cuando caminas con Dios, vas en la dirección correcta."
Lectura del día: Génesis 5:18-24

viernes, 5 de diciembre de 2008

Reflexión Viernes, 5 de diciembre de 2008


Viendo a Jesús
"No hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos." -- Isaías 53:2
Cuando era niña creía que sabía exactamente cómo era Jesús físicamente. Después de todo, Le veía cada día cuando observaba algunos cuadros en mi dormitorio. Uno de ellos mostraba a Jesús llamando a la puerta y otra Le ilustraba como un Pastor con Sus ovejas.

Lo que no sabía era que tan sólo una década antes de que yo naciera esos cuadros de Jesús ni siquiera existían. Warner Sallman pintó la famosa «Cabeza de Cristo» y otros retratos de Jesús en los años 40. Esas imágenes eran tan sólo la idea que un hombre tenía de cómo podría haber sido Jesús.


La Biblia jamás da una descripción física de Jesús. Incluso los hombres que Le vieron a diario no nos dijeron cómo era Su apariencia. De hecho, la única pauta que tenemos es un pasaje en Isaías que dice: «mas sin atractivo para que le deseemos» (53:2). Parece que la forma humana de Jesús tuvo la intención deliberada de pasar desapercibida. Parecía un hombre ordinario. Las personas no se sintieron atraídas hacia Él porque tuviera una apariencia regia sino por lo que dijo e hizo y por el mensaje de amor que vino a dar (Juan 3:16).

Pero la próxima vez que Jesús venga al mundo será diferente. Cuando nuestro Salvador vuelva, ¡Le reconoceremos como el soberano Rey de reyes y Señor de señores! (1 Timoteo 6:14-15).

"Ver a Jesús será el mayor gozo del cielo."
Lectura del día: Isaías 53:1-6

jueves, 4 de diciembre de 2008

Reflexión Jueves, 4 de diciembre de 2008


Lo que el viento se llevó
"Todo ello es vanidad y aflicción de espíritu." -- Eclesiastés 1:14
La película épica basada en la novela de Margaret Mitchell Lo que el viento se llevó, comienza con estas líneas:

«Hubo una tierra de caballeros y campos de algodón llamada el Viejo Sur. Aquí, en este lindo mundo, la galantería hizo su última reverencia . . . búsquenla sólo en los libros, porque ya no es sino un sueño que se recuerda, una civilización que el viento se llevó».

Lo que desaparece no es sólo un estilo de vida sino también los sueños que motivan a los personajes principales. A lo largo de la Guerra Civil, Scarlett O’Hara no piensa en otra cosa que en su amor por Ashley Wilkes. Pero hacia el final de la historia, ella queda desilusionada.

Salomón vio lo inútil de buscar satisfacción en las personas y las cosas. A pesar de haber amasado riqueza y conocimiento, de haber culminado grandes proyectos y de haberse casado con muchas mujeres, dijo: «Todo ello es vanidad y aflicción de espíritu» (Eclesiastés 1:14).

¿Por qué ir tras las cosas transitorias nos dejan insatisfechos? La respuesta bíblica es que fuimos creados para encontrar nuestra satisfacción final en Dios. Jesús prometió: «Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia» (Juan 10:10).

Las personas y las cosas vienen y van. Pero la satisfacción espiritual que Cristo ofrece nos sostiene en este mundo y perdurará por toda la eternidad.

"Invierte tu vida en lo que paga dividendos eternos."
Lectura del día: Eclesiastés 1:2-9,14

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Reflexión Miércoles, 3 de diciembre de 2008


Expectativas
"Mi anhelo y esperanza: que en nada seré avergonzado; sino que con toda confianza, tanto ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, sea por la vida o por la muerte." -- Filipenses 1:20
¡Expectativas! Todos las tenemos. Esperamos que las personas sean amables con nosotros, que tengamos buena salud, un excelente matrimonio, amigos fieles, una carrera exitosa. Pero, ¿qué hacemos cuando la vida no está a la altura de nuestras expectativas? En Filipenses 1, Pablo nos muestra el camino. Sus propias expectativas en cuanto a lugares, personas y el futuro se vinieron abajo y, sin embargo, se mantuvo sorprendentemente optimista.

Pablo se vio atrapado en la prisión —¡y no es el mejor lugar para estar! Es fácil desalentarnos cuando nos encontramos atrapados en un matrimonio difícil, un empleo poco gratificante, o un vecindario que nos pone a prueba. Pero Pablo era maravillosamente positivo. Él dijo que su sufrimiento ayudaba al avance del Evangelio (Filipenses 1:12).

Tal vez las personas no hayan estado a la altura de nuestras expectativas. Probablemente Pablo esperaba que otros creyentes le alentaran. En vez de ello, algunos de hecho se alegraron de que estuviera en la cárcel y estaban predicando «por envidia y contienda» (v. 15). ¿La respuesta de Pablo? «Cristo es anunciado; y en esto me gozo» (v. 18).

Tal vez se trate de un futuro incierto —la pérdida de un cónyuge, un cambio de empleo o una crisis de salud. Pablo sabía que en cualquier momento Nerón podría dar la orden para que le ejecutaran y sin embargo declaró: «Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (v. 21).

Adopta la única expectativa de Pablo, ¡que la honra sea a Cristo a toda costa!

"Puedes esperar disfrutar de la presencia de Dios cuando le honras con tu vida."
Lectura del día: Filipenses 1:12-21

martes, 2 de diciembre de 2008

Reflexión Martes, 2 de diciembre de 2008


Una pasión por las personas
"Y por todos murió, para los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos." -- 2 Corintios 5:15
Mark Twain dijo: «Dentro de 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que sí hiciste; así que deshazte de las amarras de proa. Navega lejos del puerto seguro. Explora. Sueña. Descubre».

Esta cita aparece en un sitio en la red con la intención de ayudar a las personas a que descubran su pasión y puedan tener una vida con mayor trascendencia.

La pasión en la vida del apóstol Pablo estaba grandemente motivada por su preocupación por el destino eterno de los demás. En 2 Corintios 5, él menciona tres cosas que alimentaban dicha pasión. Primero, reconocía que era responsable ante Cristo por su servicio y quería rendir buena cuenta de ello ante Su tribunal (vv. 9-10). Segundo, a Pablo le motivaba el amor de Cristo y el deseo de que los demás conocieran el amor que él había experimentado. En el versículo 14, escribió: «Porque el amor de Cristo nos constriñe». Finalmente, él entendía que un mundo perdido y moribundo necesita al Salvador (v. 20).

¿Qué es lo que te apasiona? La pasión de Pablo por las personas estaba alimentada por el amor de Cristo, y la nuestra también debe estarlo. Apliquemos las palabras de desafío de Twain a nuestros esfuerzos por alcanzar a los demás: «Navega lejos del puerto seguro». Comparte el amor de Cristo con alguien hoy.

"Hablarle a Cristo acerca de los demás nos ayuda a hablarles a los demás acerca de Cristo."
Lectura del día: 2 Corintios 5:9-21

lunes, 1 de diciembre de 2008

Reflexión Lunes, 1 de diciembre de 2008


Esperando la alegría
"Por una noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría." -- Salmos 30:5
Gran parte de la vida gira alrededor de la expectativa. Cuánto perderíamos si tuviéramos que despertar un día ante el inesperado anuncio de: «¡Dentro de diez minutos será Navidad!» El gozo en muchos de los eventos de la vida se basa en el hecho de que tenemos tiempo para esperarlos.

La Navidad, las vacaciones, los viajes misioneros, los eventos deportivos. Todos aumentan su valor debido a las horas que pasamos esperándolos —repasando ansiosamente en nuestras mentes el gozo, los desafíos y la emoción que éstos traerán consigo.

Cuando leo Salmos 30:5, pienso en el valor de la expectativa y la emoción que ésta puede traerle al corazón humano. «Por una noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría». El salmista está declarando la consoladora idea de que nuestro sufrimiento terrenal sólo dura por un corto periodo si lo comparamos con el gozo esperado que se iniciará en el cielo y durará para siempre. Pablo escribe una idea similar en 2 Corintios 4:17, donde descubrimos que nuestra «leve tribulación» lleva a una gloria de valor eterno.

Por ahora, aquellos de nosotros que lloramos podemos centrar nuestros pensamientos en la esperanza en vez de hacerlo en la desesperanza, y en la expectativa en vez del sufrimiento. Puede que nuestros corazones estén pasando por una pesadilla, pero un poco más adelante en el camino se encuentra el amanecer de la eternidad. Y con él, Dios promete el gozo eterno de la mañana celestial.

"Podemos soportar las pruebas de esta vida por los gozos de la venidera."
Lectura del día: 2 Corintios 4:8-18