viernes, 20 de junio de 2008

Reflexión Sábado, 21 de junio de 2008


Canto de aves

"Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmo." -- Salmo 98:4
¿Por qué cantan las aves? Las aves cantan «porque pueden y porque deben», dice David Rothenberg, profesor en el Instituto de Tecnología de Nueva Jersey. «Los cantos se usan para atraer parejas y defender territorios, pero la forma supera a la función. La naturaleza está llena de belleza y de música».

Las aves cantan porque tienen una siringe en lugar de una laringe. La siringe es la laringe de las aves, un órgano que se encuentra dentro del pecho de estos animales y que está diseñado de una manera única para el canto. Esa, al menos, es la explicación natural para el don que tienen las aves.

Pero otra vez me pregunto, ¿por qué cantan las aves? Porque su Creador puso un canto en sus corazones. Cada ave es «una musa elevada y santa en el cielo», dijo John Donne, creada para elevar nuestros corazones hacia nuestro Creador. Nos recuerdan que Él nos ha dado un canto para que podamos elevarle alabanzas a Él.

Así que, cuando escuches a los pequeños himnarios alados
de Dios cantar con todo el corazón -las aves-, acuérdate de levantar tu propio canto de salvación. Levanta la voz -sea armoniosa, ronca o desafinada- y únete a ellos en alabanza a nuestro Creador, Redentor y Señor.

Las aves del cielo «cantan entre las ramas», observa el poeta de Israel. «[Por tanto] A Jehová cantaré en mi vida; a mi Dios cantaré salmo mientras viva» (Salmo 104:12, 33).

"Toda la creación canta la alabanza a Dios."
Lectura del día: Salmo 104:24-35