martes, 1 de julio de 2008

Reflexionado acerca del mes de junio

¿Has oído realmente?

"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, ... Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." -- Romanos 3:233; 6:23
Cuando éramos niños, muchos de nosotros escuchamos nuestros frustrados padres preguntarnos is realmente  habíamos oído sus recordatorios de terminar alguna tarea no deseada. Puede que hayamos afirmado haber oído, pero nuestra actitud y nuestras acciones decían lo contrario.

Al pensar en tu respuesta al Evangelio, ¿realmente lo has oído? Si es así, ¿cómo has respondido a él? Es fácil posponer una decisión. Esto se convierte en una tendencia aún mayor cuando las consecuencias eternas están en juego. Pero Dios quiere que tomemos una decisión en cuanto a su hijo.

El Evnagelio es una verdad sencilla pero que penetra el corazón. La Biblia nos dice que todos hemos pecado y que estamos destituídos del estandar perfecto de la justicia de Dios (Romanos 3:23). La terrible consecuencia de esto es que quedamos separados de un Dios Santo (Romanos 6:23). Pero la Biblia también dice que, debido a la profunda compasión de Dios por nosotros, Él se hizo hombre y permitió ser clavado a una cruz  y morir para pagar el castigo por nuestro pecado (1 Pedro 3:18).

No basta tan solo conocer estas grandes verdades. Debemos responder a ellas por elección personal. Las Escrituras dicen: «Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios» (Juan 1:12).

¿Responderás a esta luz espiritual que Dios ha puesto delante de ti? En este preciso momento puedes acudir a Dios en oración y expresar el deseo de tu corazón. Recibe el perdón del Salvador y su regalo de la vida eterna con Él.

Esto puede expresarse en una sencilla oración como esta:

"Jesús, sé que soy un pecador y que no puedo salvarme a mí mismo. Gracias por morir en la cruz para pagar el castigo de mi pecado. Te recibo como mi Salvador y mi Señor. Toma el control de mi vida y haz de mí el tipo de persona que quieres que sea.

¿Has hecho la oración? ¿Has sido sincero? Si es así, puedes tener la seguridad, confianza y tranquilidad de que Jesucristo ha entrado en tu vida y te ha dado el regalo de la vida eterna (1 juan 5:12-13). ¿Puedes pensar en alguien con quien te gustaría compartir esto que acabas de descubrir?

Recuerda, hay personas a tu alrededor que todavía no han oído el Evangelio slavador de Jesucristo.

Adaptado de "¿Y qué de aquellos que nunca han oído?"