lunes, 14 de julio de 2008

Reflexión Lunes, 14 de julio de 2008



Sacrificio vivo
"Presentad vuestros cuerpos en sacrificio vivo." -- Romanos 12:1
Cuando mi hijo Esteban dejó el hogar en el verano del 2006 para unirse al ejército, él conocía la importancia de su decisión. Comprendía, que una vez que entrara en el campamento de entrenamiento de reclutas de la base naval, estaría renunciando a todo aquello por lo que vive un joven. Estaba dejando atrás su libertad, sus guitarras, su música y a su novia. Entregó el derecho a hacer sus propias elecciones y a hacer lo que le apeteciese. En efecto, dijo: «Estoy haciendo de mí un sacrificio vivo. Ya no hago las cosas para mí; las hago para el servicio a mi país».

El sacrificio que Esteban y miles de otros jóvenes hacen cuando entran en el servicio militar me recuerda lo que el apóstol Pablo enseñó en Romanos 12:1. En dicho pasaje, nos instó a que «presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es nuestro culto racional». Esto significa que hemos de entregar nuestras actitudes egoístas y rendirnos completamente a Dios. Hemos de procurar ser «santos» en todo lo que hacemos -tener un carácter piadoso (1 Pedro 1:16), el cual es aceptable a Dios.

No fue fácil para Esteban, que valoraba mucho la libertad individual, renunciar a todo por la marina. Pero lo hizo. Y no es fácil para nosotros entregar completamente nuestra voluntad a Dios. ¿Cómo podemos tú y yo ser un sacrificio vivo para Dios hoy?

"Una vida entregada totalmente a Dios es el centro del verdadero sacrificio."
Lectura del día: Romanos 12:1-8