El amor todo lo cree
“[El amor] todo lo cree, todo lo espera.” —1 Corintios 13:7
Hace 40 años o más que observé a un amigo mío mostrar gran afecto por alguien a quien yo consideraba indigno de amor. Pensé que mi amigo estaba siendo engañado y temía que al final quedara desilusionado y entristecido.
Cuando le expresé mi preocupación, él contestó: «Cuando estoy delante de mi Señor, espero que Él diga de mí que he amado a demasiados más que a demasiados pocos». Jamás he olvidado sus palabras.
Pablo insiste en que «[el amor] todo lo cree» (1 Corintios 13:7). El amor «cree» en las personas. Puede ver el potencial en ellas. Cree que Dios puede tomar a la menos atractiva e indigna de las personas y convertirla en una obra maestra de belleza y gracia. Si el amor yerra, debe ser en lo que respecta a confianza y esperanza.
Ciertamente, debemos estar al tanto del peligro cuando vemos que éste se aproxima y llegar a ser «prudentes como serpientes» (Mateo 10:16). Puede que el amor exigente sea la mejor respuesta a las personas irresponsables e insensatas, pero podemos ser demasiado cautelosos, precavidos y desconfiados.
No nos hace ningún daño real que nos engañen y estafen (Mateo 5:38-48). Es mejor creer en alguien y que nos rompan el corazón que no tener sentimientos. El poeta británico Alfred Tensión escribió: «Es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado». Estoy de acuerdo. —DHR
Cuando le expresé mi preocupación, él contestó: «Cuando estoy delante de mi Señor, espero que Él diga de mí que he amado a demasiados más que a demasiados pocos». Jamás he olvidado sus palabras.
Pablo insiste en que «[el amor] todo lo cree» (1 Corintios 13:7). El amor «cree» en las personas. Puede ver el potencial en ellas. Cree que Dios puede tomar a la menos atractiva e indigna de las personas y convertirla en una obra maestra de belleza y gracia. Si el amor yerra, debe ser en lo que respecta a confianza y esperanza.
Ciertamente, debemos estar al tanto del peligro cuando vemos que éste se aproxima y llegar a ser «prudentes como serpientes» (Mateo 10:16). Puede que el amor exigente sea la mejor respuesta a las personas irresponsables e insensatas, pero podemos ser demasiado cautelosos, precavidos y desconfiados.
No nos hace ningún daño real que nos engañen y estafen (Mateo 5:38-48). Es mejor creer en alguien y que nos rompan el corazón que no tener sentimientos. El poeta británico Alfred Tensión escribió: «Es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado». Estoy de acuerdo. —DHR
“El amor ve más allá de lo que las personas son, hasta lo que pueden llegar a ser.”
Lectura del día: 1 Corintios 13