domingo, 12 de abril de 2009

Reflexión Domingo de Pascua, 12 de abril de 2009

¡Mucho más!

“Mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia.” —Romanos 5:20

Hay una declaración que escuché en un culto de Pascua que siempre me viene a la memoria: «Más fue lo que se ganó con la resurrección de Jesús que lo que se perdió con la caída». ¿Se ganó más de lo que se perdió? ¿Puede ser esto cierto?

Cada día experimentamos el daño causado por el pecado que ha entrado en nuestro mundo. La codicia, la injusticia y la crueldad encuentran sus orígenes en la decisión de Adán y Eva de seguir su propio camino en vez de el de Dios (Génesis 3). El legado de su desobediencia ha pasado a cada generación. Sin la intervención de Dios estaríamos en una situación sin esperanza. Pero Jesús dominó al pecado por medio de su cruz y conquistó a la muerte por medio de su resurrección.

La victoria de Cristo se celebra en Romanos 5, al cual a menudo se le llama el capítulo del «mucho más» en el Nuevo Testamento, donde Pablo contrasta la devastación causada por el pecado con el poder restaurador de la gracia de Dios. En cada caso, la gracia supera las consecuencias del pecado. Llegando a una gran conclusión, Pablo dice: «Mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro» (5:20-21).

No importa cuánto hayamos perdido personalmente por causa del pecado, hemos ganado muchísimo más por medio de la victoria de la resurrección de Cristo.

“Nuestro pecado es grande; la gracia de Dios es más grande.”

Lectura del día: Romanos 5:12-21