¿Raíces o retoños?
"Y porque no tenía raíz, se secó." Mateo 13:6
En la vida de los árboles, una clave para la supervivencia es tener más raíces que retoños. En su libro Oak: The Framework of Civilization (El Roble: El marco de la civilización), el autor William Bryant Logan dice: «Si un árbol tiene muchas hojas en las ramas y pocas raíces, probablemente tendrá una madera débil y vivirá poco tiempo . . . ; pero si echa muchas raíces y añade retoños con mayor lentitud, probablemente tenga una larga vida y sea resistente a las tensiones y a las presiones».
Las personas y las organizaciones pueden ser como los árboles. La carrera hacia el éxito es emocionante, pero todo lo que haga brotar retoños con mayor rapidez que echar raíces será frágil y estará en peligro de romperse, caer o morir.
Jesús usó una analogía similar en Su parábola del sembrador. Las personas que oyen la Palabra y la reciben con gozo son como la semilla plantada en pedregales; brotan rápidamente pero sólo perduran por un poco de tiempo porque no tienen raíces (Mateo 13:5, 20-21).
Las raíces no son bonitas en absoluto, pero son la fuente de nuestra fortaleza. Si nuestras raíces llegan a lo profundo en el conocimiento de Dios (Jeremías 9:24) y nuestras vidas están escondidas con Cristo (Colosenses 3:3), seremos fuertes, resistentes a la plaga y tendremos mayores probabilidades de sobrevivir a las tormentas de la adversidad.
¿Cuán profundas son tus raíces?
Las personas y las organizaciones pueden ser como los árboles. La carrera hacia el éxito es emocionante, pero todo lo que haga brotar retoños con mayor rapidez que echar raíces será frágil y estará en peligro de romperse, caer o morir.
Jesús usó una analogía similar en Su parábola del sembrador. Las personas que oyen la Palabra y la reciben con gozo son como la semilla plantada en pedregales; brotan rápidamente pero sólo perduran por un poco de tiempo porque no tienen raíces (Mateo 13:5, 20-21).
Las raíces no son bonitas en absoluto, pero son la fuente de nuestra fortaleza. Si nuestras raíces llegan a lo profundo en el conocimiento de Dios (Jeremías 9:24) y nuestras vidas están escondidas con Cristo (Colosenses 3:3), seremos fuertes, resistentes a la plaga y tendremos mayores probabilidades de sobrevivir a las tormentas de la adversidad.
¿Cuán profundas son tus raíces?
"Las raíces de la estabilidad provienen de estar bien cimentados en la Palabra de Dios y en la oración."