jueves, 18 de septiembre de 2008

Reflexión Jueves, 18 de septiembre de 2008


Camas adicionales
"No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles." -- Hebreos 13:2
En el 2004, Casey Fenton fue co-fundador de un servicio sin fines de lucro que ayuda a los viajeros a encontrar una «alternativa más amistosa» a los hoteles que son poco acogedores. Encuentran a dueños de casas que estén dispuestos a ofrecer sus camas adicionales y sus sofás a los demás.

El grupo alardea de tener casi un cuarto de millón de amistades que se han formado a partir de su servicio. «Cuanto más ampliemos la red -dice Fenton-, tanto mejores oportunidades tendremos de que este mundo sea un mejor lugar».

Dicho servicio se parece mucho a la hospitalidad bíblica. En las últimas páginas de su carta a los Hebreos, el autor instruyó a los creyentes a que practicaran su fe en Jesucristo por medio de la hospitalidad (13:2). Los primeros seguidores de Cristo definieron eso como actos de generosidad hacia personas extrañas.

En el primer siglo, la hospitalidad a menudo incluía darle alojamiento a un invitado. Esto era lo más difícil de hacer durante una época de persecución. Estos creyentes no sabían si la persona era un espía o un compañero creyente que estaba siendo perseguido. Pero al recibir a extraños, el autor dijo que en efecto podrían estar invitando una bendición a sus hogares.

Como pueblo de Dios, estamos llamados a ser hospitalarios con los demás como parte de nuestra gratitud por la salvación que hemos recibido de Dios.

"Las personas con Dios en su corazón también tienen a las personas en su corazón."
Lectura del día: Hebreos 13:1-6