lunes, 11 de agosto de 2008

Reflexión Lunes, 11 de agosto de 2008



Verdadero trabajo en equipo
"Ellos, a la verdad para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible." -- 1 Corintios 9:25
Los deportes sacan lo mejor y lo peor de las personas. Las noticias en los medios de comunicación a menudo se centran en lo peor. Aquellos que consuelan a los competidores con la frase: «Lo que cuenta no es si ganas o pierdes, sino cómo juegas el partido» rara vez son objeto de alguna noticia de talla mundial. Pero de vez en cuando sí lo son.

Después de que un equipo de béisbol de Georgia derrotase a un equipo del Japón en la Serie Mundial de las Ligas Menores, un periodista escribió: «Los muchachos de Warner Robins dejaron una impresión duradera de su carácter interior para que el mundo lo vea. Una vez más, demostraron que lo que cuenta no es si se gana o se pierde, sino cómo se juega el partido».

Cuando los perdedores prorrumpieron en lágrimas, los miembros del equipo ganador detuvieron su celebración de la victoria para consolarlos. «Simplemente detesté verlos llorar -dijo el lanzador Kendall Scott-, y sólo quería que supieran que me importaba». Algunos se refirieron a ese momento como «el espíritu deportivo en su máxima expresión».

En efecto, fue algo reconfortante, pero también destaca que los deportes, aun en su máxima expresión, son una metáfora imperfecta del cristianismo. En los deportes alguien siempre pierde. Pero cuando alguien es ganado para Cristo, el único perdedor es Satanás.

Para los cristianos, el verdadero trabajo en equipo no se basa en derrotar a adversarios, sino en reclutarlos para que se unan a nuestro equipo (1 Corintios 9:19-22).

"El tacto es la habilidad especial de ganar un punto sin hacer un enemigo con ello."
Lectura del día: 1 Corintios 9:19-27